jueves, 27 de enero de 2011

Sun Shower (capítulo 3)

Capítulo 3

La puerta se abrió de golpe y Kim Junsu entró apresuradamente a la habitación, junto con un torbellino de movimientos mientras intentaba desenrollar la bufanda de su cuello con una mano y con la otra desabotonaba su abrigo. Estaba murmurando algo que resultaba incomprensible debido a que le faltaba aire.

Los cuatro ocupantes de la habitación observaron a Junsu  esforzarse por pronunciar las palabras y fuera de este mundo, sintiéndose como si estuviesen viendo un espectáculo.

- Llegas tarde –, dijo Park Yoochun, jugueteando con el control remoto entre sus manos. El último canal al que cambió los había dejado a todos ellos mirando un documental sobre salmones. Todos menos Shim Changmin, quien había estado estudiando su libro de biología preparándose para un examen que los demás habían decidido ignorar.

- Sí –, replicó Jung Yunho con el ceño fruncido – ¿Cómo puedes llegar tarde si tú mismo nos invitaste a tu casa? – la mayoría del tiempo Yunho criticaba el comportamiento de Junsu como el de un típico y consentido niño rico, pero había un límite que Junsu mencionaba constantemente en peligrosa medida hasta que Yunho no podía soportarlo más. Yunho tenía un carácter increíblemente terrorífico que no le había demostrado a sus amigos, y ciertamente no deseaba tener que hacerlo en el futuro. Pero la intención no siempre dirige a las acciones de uno.

Junsu se desplomó a los pies de Yunho, finalmente sin su abrigo y su bufanda, que habían quedado abandonadas en el suelo junto a la puerta, con la más grande y Junsesca sonrisa en su rostro mientras imploraba por el perdón de Yunho silenciosamente. Y como siempre, funcionó, ya que tenía esa confiada habilidad de librarse de problemas fácilmente; en qué cantidad contribuía a esa confianza el respaldo financiero de su familia no se sabía, pero aparentemente no había duda de que ese era un factor.

Yunho le tuvo que sonreír; la sonrisa era contagiosa.

- Todos me perdonarán cuando escuchen lo que tengo que decir –, dijo Junsu con entrecortada y emocionada voz. Aún no había recuperado el aliento, pero ciertamente no se molestaría en esperar – Van a morir cuando escuchen lo que les voy a decir.

Changmin levantó la mirada de su libro de biología justo a tiempo para encontrarse con los inquisitivos ojos de Jaejoong.  Este se encontraba acostado diagonalmente en la cama con dosel de Junsu, y levantó su barbilla entre sus manos, cuidadosamente apoyado sobre sus codos. Sus cejas levantadas y la mirada en sus ojos solo decían una cosa: Otra de las locas ideas de Junsu.

Nadie dijo nada para alentar el dramático momento de Junsu; él quería que preguntaran y se mostraran curiosos, pero si hacían eso, solo aumentarían su deleite de mantenerlos en suspenso. La mejor manera de tratar con Junsu era esperar hasta que perdiera la paciencia y dijera lo que pensaba por cuenta propia.

Ahora él estaba mirando a cada uno de ellos uno por uno, sin que esa brillante sonrisa titubeara o desapareciera.

Yoochun desvió la mirada y cambió de canal de televisión una vez más. Ahora dos hombres hablaban de diferentes movimientos estratégicos mientras jugaban un partido de go. Por un momento, se le ocurrió que ese canal no merecía ni su atención ni la exquisita definición que ofrecía la enorme televisión en la habitación de Junsu.

Junsu tuvo que rendirse, como siempre lo hacía, y se levantó bufando – Esta bien, está bien, se los diré ya. Pero solo porque sé por dentro están muriendo por saberlo.

Otra verdad. Sin importar lo locas que a veces eran las ideas de Junsu, todas y cada una de las personas en el cuarto siempre sentían curiosidad por saber cuál era la idea. Junsu les emocionaba, era un sentimiento agradable.

- ¿Recuerdan que siempre hablamos sobre hacer un viaje juntos?  ¿Solo nosotros cinco?

- Seguro, siempre hablamos de eso –, Yunho fue el primero en responder al ansuelo de Junsu – Pero nunca pasa nada. – la amarga nota en su voz era inevitable. No era solo Yunho; ahora todos tenían el ceño fruncido, excepto Junsu.

Junsu saltó de repente a la cama, aterrizando peligrosamente cerca de Jaejoong, lo que provocó un amistoso empujón por parte de este. Tenía una mirada triunfante en su rostro mientras rodaba debido al empujón de Jaejoong – Ahí es dónde se equivocan.

De repente, todos estaban interesados. Siempre hablaban sobre hacer un viaje juntos, solo cinco adolescentes, sin adultos ni supervisión. Absoluta libertad. Pero habían muchos factores en su contra… el padre conservador y sobreprotector de Junsu, la situación económica de Jaejoong, las clases extra de Changmin, pero sobre todo el padre de Junsu siempre los desanimaba cada vez que tocaban el tema. Esta era la primera vez que habían visto a Junsu tan seguro al respecto.

En contra de su voluntad, sus esperanzas se estaban elevando, volando alto.

Y Junsu no los desepcionó – Mi padre aceptó dejarme ir.

Yunho dejó salir un grito de alegría mientras tiraba un cojín al aire. Changmin incluso cerró su libro de biología y lo tiró hacia la dirección donde se encontraba su mochila. Yoochun apagó la televisión y abandonó el control remoto. Por un momento, hubo caos mientras que preguntas y gritos llenaban el aire. La enorme habitación ahora era demasiado pequeña para contener su emoción.

Fue entonces cuando notaron que Jaejoong permanecía en silencio y su rostro reflejaba emociones reprimidas. Todos quedaron callados, desanimándose al darse cuenta de que Jaejoong tenía otras razones por las que no podía ir al viaje con ellos. El hecho de que el padre de Junsu lo dejara ir no resolvía todos los problemas para que en verdad pudieran hacer el viaje.

Sólo la sonrisa de Junsu permanecía en su lugar. Se inclinó hacia adelante y se estiró sobre su estómago hasta que estaba al mismo nivel que los ojos de Jaejoong – Todavía no les he dicho la mejor parte.

Jaejoong no pudo evitar sentir un rayo de luz esperanzadora cuando vio que Junsu seguía sonriendo brillantemente. Casi tenía miedo de preguntar – ¿Qué…?

Junsu bajó la voz, pero aún era lo suficientemente fuerte para que todos los chicos lo escucharan – Mi padre aceptó financiar el viaje, de principio a fin. Para todos. Nosotros cinco.

Los ojos de Jaejoong se llenaron de lágrimas cuando su mente procesó  aquellas palabras. Estaba avergonzado por su emocional reacción y luchó amargamente para no derramar ni una sola.

Pero para su sorpresa, vio que Junsu ya estaba llorando, sonriendo felizmente aún a través de sus lágrimas – Es un sueño hecho realidad. – cursi, pero igual típico de Junsu, el chico que no tenía miedo de mostrar sus emociones a sus amigos más cercanos.

Inexplicablemente, Jaejoong comenzó a reír, y pronto su risa se mezclaba con sus lágrimas. De repente todos estaban riendo y gritando y llorando, finalmente dándose cuenta de que lo que más habían deseado durante los últimos años por fin sucedería.

Junsu tenía razón; por esto, el podía llegar tarde por el resto de sus vidas, pensaron los chicos. Este momento remendaría todas las cosas triviales del pasado y del futuro que Junsu hizo o haga. O eso creyeron.

Cuando lograron calmarse considerablemente, Changmin, siempre el más práctico, hizo una muy razonable pregunta – ¿Cómo convenciste a tu padre?

Por un momento, Junsu permaneció en silencio, y Yoochun, el único que podía ver el rostro de Junsu en su campo visual en ese momento, creyó ver la más ligera sombra cruzar por el rostro de su amigo. Dudó de sus ojos cuando vio surgir una sonrisa en el rostro de Junsu.

- Los tengo a todos ustedes bajo mi pulgar. ¿Creen que no puedo manejar a mi propio padre? – ese comentario junto con la mirada astuta en el rostro de Junsu fue demasiado para los otros.

Rápida y fervientemente fue emboscado por todos los cojines y almohadas disponibles.  
Se reía, amortiguadamente, mientras era atacado por cuatro direcciones diferentes.

Poco después, todos estaban riendo.

Nada podría borrar este momento. Este tan lejos de ellos.  

Este momento les pertenecía a los cinco. 


-x-x-x-x-x-x-x-
Ahi está el capítulo 3.... ojalá lo esté traduciendo bien, xq a veces siento que no transmite la emoción adecuada cuando lo paso a Español, no sé :/ pero como lo estan poniendo en LaLa también me siento inmensamente feliz, ahi sí lo están leyendo -w- yeeey! amo a mis lectoras *0* jojojo
Ahora traduciré el capítulo 4...  I must go make it mission let's go mission make it go~!  así q me retiro! ^^

martes, 25 de enero de 2011

Untitled Song Part 1

Bueno, que puedo decir a cerca de esta entrada... tal vez que simplemente tenía que hacer la traducción en español de la canción que YooChun escribió, como fan que soy pues en verdad me impactó la letra, y extrañamente la palabra "déficit" no sale de mi cabeza.

Déficit... dé-fi-cit.... es que mi cerebro simplemente no lo puede procesar.... 
TVXQ = Déficit .... ilógico, ¿cierto?

 La combinación entre el rap y la suave melodía, es sublime. Y la emoción y sentimientos a través de la letra mientras Chunnie rapea... wow... sencillamente me quedo sin palabras. Por ahi leí un comentario que decía "8 minutos es mucho para una canción, pero muy poco tiempo para expresar años de sufrimiento."  No podría estar más de acuerdo.  




JYJ – Untitled Song Part 1 (Canción sin nombre Parte 1)




¿Alguna vez les he contado esto?



Después de un periodo de prueba de unos pocos meses en el 2003, nosotros, los miembros del equipo, terminamos nuestra primera labor con facilidad.

En el 2004, éramos el empleado del mes,  con un sin número de excelentes resultados, pero no nos podíamos sentir satisfechos solamente con eso.
Éramos incapaces de contenernos y empezamos a querer más.

2005, nos embarcamos al mercado exterior, pensábamos que todo iría bien como lo había hecho en Corea.
En nuestro primer intento, tuvimos los peores resultados posibles y ahí fue cuando mi confianza comenzó a decaer.

Un idioma que ni siquiera podíamos hablar
Cada día estábamos en nuestro departamento o en la oficina
Un encarcelamiento que ellos decían no era un encarcelamiento, diciendo que era por nuestro propio bien.

Una cantidad excesiva de soledad, lágrimas y rabia
Eso fue lo que nos hizo uno.
Diciendo que no podíamos separarnos sin importar lo que suceda
Diciendo que debíamos estar siempre unidos
Diciendo que debíamos imitar los puntos buenos de cada uno
Decíamos estas cosas en nuestros corazones y seguíamos adelante.

Un día, finalmente alcanzamos la cima que tanto queríamos
Todos tomamos nuestros teléfonos y contactamos a nuestras familias y amigos.

Ese día finalmente llegó.
A partir de eso, todo empezó a ir tan bien.

Vendiendo cientos de miles de grabaciones, ganando cada premio y cosechando el fruto de nuestra labor.
Se sentía como incluso cuando llorábamos, esas lágrimas caían suavemente.

La razón por la que éramos más felices que cualquier dicha o tristeza
Nosotros, que nunca nos rendimos y seguimos hasta el final
La razón por la que éramos más fuertes que nadie más, era porque éramos uno solo.

Tú ya cambiaste (No puedo quedarme ahí por siempre)
Seré el primero en darte la espalda (No puedo estar derramando lágrimas por siempre)
Gritaré tu nombre, aunque te sigas alejando (Elévame hasta ese cielo)

Hemos estado corriendo por algún tiempo
Cuando estuvimos rodeados por una inesperada gran pared.
Y el pensamiento ‘Siempre ha estado así de oscuro’ permaneció en mi cabeza por largo tiempo.

Una vez, esto pasó.
Con los siempre crecientes gastos del negocio, y las crecientes deudas
La situación se convirtió en algo que ya no podía controlar yo solo

Nuestro CEO nos dijo una vez estas palabras
Díganme cuando necesiten algo. Porque siempre seremos familia.

Díganme cuando necesiten algo.
Recordando esas palabras, junté el valor para llamarle y pedirle un favor

A pesar de que tenía este extraño sentimiento dentro de mí, él era la única persona en la que podía confiar entonces.
Porque éramos una familia que estaría junta por siempre.

Aunque junté el valor para pedirle un favor, todo lo que recibí fue un frío rechazo.
Sus palabras me molestaron tanto, pero me contuve y le pedí una vez más que me ayudara.

Me colgó.

No podía detener las lágrimas que caían por mi rostro.
No podía pensar correctamente porque él no era la familia que siempre creí que era entonces.

Cuando nos necesitaba, nosotros fuimos su familia. Cuando lo necesitábamos, nosotros éramos extraños.

Más cosas sorprendentes pasaron mientras más pasaba el tiempo.
Escuchando que finalmente habíamos alcanzado el oro en el extranjero y trajimos resultados inimaginablemente gigantescos.
Entré a la oficina con paso alegre para recibir mi paga.

Los miembros del equipo nos mirábamos emocionados.
Nos alagábamos los unos a los otros por lo duro que habíamos trabajado.

Pero el estado de cuenta que recibimos decía que estábamos en déficit
Pensé haber visto mal los números, así que revisé de nuevo
Todo estaba enlistado bajo gastos
Maldición, cómo se pudo haber ido todo ese dinero pagando gastos
¿Qué clase de gastos habían para desaparecer tanto dinero?

No podía creer a mis ojos así que pedí que me mostraran el estado de cuenta detallado que no había visto antes.
Me dijeron que me lo enseñarían, pero al final nunca vi esas cuantas hojas de papel ya que lo único que hacía era trabajar.

La cantidad de preguntas aumentaba conforme el tiempo pasaba.
Los dolores de cabeza crecían cada vez que los miembros nos juntábamos y pensábamos al respecto.

Si fuera a decir una última cosa
¿Las cosas que hacíamos por la compañía
Son realmente cosas para la compañía?

Seguro, digamos que lo eran. Nosotros, los amables, dejaremos pasar esa.
Lo olvidaremos, por la compañía, y por nosotros, que hemos estado juntos por tantos años.
Pero eso no está bien, esas no son cosas que deberías estar diciéndonos.

¿En serio planeabas defraudarnos hasta el final?
Cuando llamabas, lo único de lo que hablabas era de los miembros cubriéndonos los unos a los otros, era tan difícil confiar en ti.

Esto es exactamente como lo que nuestros superiores dijeron. ¿Querías mantener a los que de buena gana hacen dinero para ti?
Un superior me dijo que la familia de la que la compañía siempre hablaba, haría que difícilmente sobreviviéramos si dejábamos la compañía.
Esas palabras se niegan a dejar mi mente.

Aunque tengo mucho más por decir,
No puedo porque me siento tan frustrado ante el pensamiento de que alguien nos atormentará más cuando esta canción se publique.

Aún así, aunque la vida es difícil, estamos trabajando duro y vamos bien.
Intentamos sonreír realmente mientras seguimos siendo atormentados por alguien.

Este esfuerzo nuestro no es el esfuerzo de un mero producto
Es el esfuerzo conducido por el pensamiento
De querer morir sin arrepentimientos cuando dejemos este mundo.

- Comentario por YooChun –

Sí, al final, es JYJ


Ayer y mañana, aunque he pensado en eso todo el día
En verdad puedo sentir la diferencia entre ese entonces y ahora a los 25, mi edad

Ahora bajaré esta pluma.
Pero mi corazón está aliviado ahora.

Porque soy capaz de sentir el amor de nuestras fans…
Pienso compartir el peso que he mantenido en mi corazón todo este tiempo.
Aunque nada nunca es fácil, mi corazón está aliviado.
Estoy feliz porque tenemos a nuestras fans por nuestra familia,
Pienso en todas ustedes siempre….
Las amo.

Así que si pueden creer en nosotros hasta el final
Si pueden decirnos que nos quieren
Trabajaremos duro por siempre, así que si pueden quedarse de nuestro lado.

Porque aún las tenemos a ustedes
Y aún nos tienen a nosotros.

Prometo, que les enseñaré todo eventualmente.
Sí, somos JYJ.

“Has levantado los muros del palacio y cerrado la puerta firmemente.
Dicen que el amor no es una prisión
El amor es dejar ir y volar libremente
Pero ni siquiera espero ese tanto.
Para nosotros, a quiénes hiciste, no valen ni la mitad de la mitad de la mitad de eso.
No somos más que eternos sapos viviendo en un pozo”
(Extracto del musical “Mozart!”)

Aunque aún tengo mucho que decir
Terminaré aquí. 


Fuente en Inglés:  Fuck Yeah Tohoshinki!
Traducción: Mía (Yuki desu)

sábado, 1 de enero de 2011

Sun Shower (capítulo 2)

Feliz año nuevo!! y actualización nueva! yey! y yo sigo siendo la única leyendo mi blog xD jaja en fin...seguiré subiendo mis traducciones hasta que alguien misteriosamente las descubra y las quiera leer jajaja (lame).
Bueno, aquí les dejo el segundo capítulo de Sun Shower, por fin! y ya encontré la traducción adecuada para el título (creo yo): "Lluvia Soleada", he de admitir que aún no me convense mucho... pero bueno, es necesario que se llame así, sino, pierde el sentido del fic u.u ok... so, enjoy! :D


Capítulo dos

Este había sido el día más inusual para Kim Jaejoong. Un error aquí y allá ciertamente no era nada nuevo, en realidad la perfección hubiera sido más asombroso, pero en este día nada había salido bien desde el principio. Para cuando hubo tirado accidentalmente su segunda taza de café (junto con otros accidentes que incluían tropezarse con los cordones de sus zapatos, romper su taza favorita y olvidar apuntar la cita de uno de los clientes más importantes del taller), supo que ese día estaba condenado.

- Sencillamente hoy no es tu día –, un compañero de trabajo comentó con una sonrisa compasiva.

Jaejoong pasó sus dedos en las largas hebras de su cabello negro mientras arreglaba el daño causado por el café. – Lo único que me hace falta es que aparezca una exnovia en la puerta con un bebé en sus brazos –, bromeó.

Esa chica nunca apareció… no existía tal chica… pero el teléfono sonó. 

- Jaejoong, es para ti. – el compañero de trabajo había cubierto el extremo final del teléfono y le guiñó un ojo. – Es una chica.

- ¿Sin bebé?

Ambos rieron.

- ¿Hola? – Jaejoong habló por el teléfono.

Por un momento, solo hubo silencio.

- ¿Hola? – repitió.

Después, escuchó la voz que menos esperaba. – Te escuchas igual.

Y ella también. Su voz le sacó el aire de golpe del cuerpo. Luchó para que sus palabras salieran. – Kim Eunsu.

- Lo recuerdas –, había un toque melancólico en su voz. – Ya sabes, han pasado cinco años.

¿Cómo podría olvidarse? Ningún dios era tan benevolente. – Cinco años es muy poco tiempo para olvidar cualquier cosa. ¿Por qué me llamaste?

Ella se mantuvo en silencio de nuevo ante el repentino toque frío y distante de su voz, como si le acabaran de dar una bofetada.

Él inmediatamente se sintió arrepentido; sabía que para ella no era sencillo hablarle, cualquiera que fuere el motivo. – ¿Estás bien?

¿Fue un sollozo lo que escuchó? ¿O se había confundido porque cuándo ella habló de nuevo, su voz estaba tan calmada como siempre? – Este domingo. Una de la tarde. El cementerio Kangwon.

Un entierro. Kim Eunsu. Eso sólo significaba una cosa.

- Él está… - Jaejoong no podía pronunciar la palabra “muerto”. Parecía ponerle un fin a las cosas.

- Falleció – Eunsu terminó por él. – ¿Irás? – pero su tono no indicaba pregunta. Era un hecho. Una obligación.

No tenía opción. – Ahí estaré.

- Nos vemos el domingo, Jaejoong. – había pasado tanto tiempo desde la última vez que escuchó su nombre de sus labios. Se sentía como en los viejos tiempos. Casi. Pero nunca más.

- Nos vemos el domingo. – repitió.

El tono para marcar finalizó la llamada.

Colocó el teléfono en su lugar, y se quedó inmóvil ahí por un momento, sus ojos desenfocados y sus emociones revueltas. Ninguna prioridad en este momento parecía más importante; todo lo malo que le había ocurrido durante el día desde la mañana no era nada comparado con esta llamada. ¿O acaso todo el mal karma que estuvo acumulando desde el comienzo del día, eventualmente explotó en esta catástrofe?

- Jaejoong, ¿te sientes bien? – preocupado, su compañero colocó una mano sobre la temblorosa de Jaejoong. – Estás más pálido de lo normal, y eso es decir mucho.

- Estoy… - su voz salió débilmente. – Necesito sentarme.

Su compañero esperó pacientemente a que Jaejoong dijera algo que explicara su comportamiento.

- Mi amigo…  - ¿puedo llamarlo amigo? ¿Aún es mi amigo? No he usado esa palabra en años cada vez que pienso en él. Ni siquiera en mis pensamientos le llamaba amigo. Pero él solía serlo, y hubo una época en la que en verdad le quizo como a un hermano. Pero llamarle amigo ahora, sería demasiado. – Bueno, se ha ido.

Su colega captó la connotación en la frase “se ha ido” e inmediatamente sintió compasión. – Lamento tu pérdida. – en eso se dio cuenta de que algo estaba muy mal. Algo en el aire, algo en la curva de los hombros de Jaejoong. Acercó su mano de nuevo y tocó el hombro del otro chico, e inmediatamente retrocedió en sorpresa cuando sus ojos notaron el rostro de Jaejoong.

Jaejoong estaba sonriendo, lágrimas bajaban por sus mejillas, subiendo sobre las comisuras levantadas de sus labios para caer inútilmente al final de su barbilla.

Su compañero no quería preguntar si eran lágrimas de alegría o de tristeza; tenía miedo de la respuesta que le daría Jaejoong.

Y Jaejoong pudo percibir esa pregunta en el aire, pero no le dijo nada; tenía miedo de la respuesta que daría.

Cuatro días después, caminaba por el lobby de un motel, una maleta ligera con el mínimo equipaje colgaba de su hombro, estaba a diez kilómetros del cementerio Kangwon. Era sábado, aproximadamente  venticuatro horas antes del funeral, y había llegado antes porque necesitaba algo de tiempo a solas, lejos del trabajo y de la gente que conocía, para prepararse.

Lo que no consideró, sin embargo, fue la posibilidad de que su idea no fuera enteramente original. Cuando se dio la vuelta en la recepción con la llave de su habitación en la mano, casi la tira cuando estuvo cara a cara con Shim Changmin, quien compartió su emoción con la expresión de una persona que acababa de ver un fantasma.

Se quedaron ahí en lo que pareció una eternidad, ambos admitiendo la presencia del otro en silencio y temerosos de expresar verbalmente cualquier cosa que pudiera asegurar que ese momento en serio era real.

Finalmente, Changmin aclaró su garganta, algo de color regresaba a sus mejillas. 

 -‘ Yo’.

Jaejoong asintió, aún no confiaba en su voz.

- Tal vez podríamos vernos después –, dijo Changmin vagamente, expresando claramente su interés en hacer exactamente lo opuesto a sus palabras.

Jaejoong asintió de nuevo; esta vez encontró sus palabras. – ¿Mañana?

- Digamos, ¿a las doce cuarenta? Podríamos compartir un taxi.

- Me parece bien.

El recepcionista del motel observó con muy poco disimulado interés como el primer cliente, el de cabello negro se iba rápidamente, desapareciendo al inicio de las escaleras, y el segundo se acercaba a la recepción con una expresión enfermiza en el rostro.

- Una habitación, solo para esta noche. – parecía querer decir más, pero estaba dudando. Finalmente, se decidió. – Ese tipo, el que aquí estaba hace un minuto.

- ¿Si, señor?

- ¿Podría decirme en que habitación está? – apenas pudo pronunciar las palabras.

- Lo siento señor, pero no puedo hacer eso. Políticas de privacidad, como comprenderá. – intentó sonar profesional; quizás algún día él sería el gerente del lugar.

El joven parecía nervioso. – Claro, claro. Entonces, ¿podría darme una habitación en un piso distinto al suyo?

-Por supuesto –, dijo el recepcionista confundido, pero no estaba en posición de hacer preguntas personales a los clientes. Eligió el segundo piso para este cliente (el otro estaba en el cuarto) y el cambio fue hecho. Este recepcionista no escuchó más de ambos jóvenes hasta el siguiente día cuando checaron su salida y juntos tomaron un taxi a quién sabe dónde.

Changmin jugueteaba nerviosamente con la llave de su habitación mientras se alejaba de la recepción. Debió haberse dado cuenta de que diez kilómetros aún estaba demasiado cerca del cementerio. No hubiera querido encontrarse con nadie de su pasado, no antes de que absolutamente tuviera que hacerlo.

Rápidamente subió las escaleras aunque estaba seguro de que no se encontraría con Jaejoong; si llegara a necesitar algo, lo pediría por teléfono a la recepción.

Resultó que su habitación miraba hacia el oeste, por lo tanto la luz del sol no entraba directamente en su cuarto. Además, la ventana resultó ser más pequeña que su maleta, lo que disminuía cualquier posibilidad de entrada de luz natural.

Por lo tanto, Changmin inevitablemente se encontró tanteando en el desconocido cuarto buscando el interruptor de luz. La mayoría de los interruptores se encontraban del lado izquierdo tan pronto uno entraba, pero este no lo hallaba por ningún lado. Sintió su frustración crecer, igual que su ansiedad; nunca le habían gustado los lugares desconocidos, mucho menos oscuros. El sudor comenzó a brotar de su frente.

El motel era más viejo de lo que pensó. Este era uno de los edificios más viejos, de cuando la mayoría de las luces se encendían usando un candelabro que colgaba del techo. Diez minutos después, a Changmin finalmente se le ocurrió y encontró dicho candelabro. La luz llenó la habitación.

Debería tomar una ducha, pensó, pero en vez de eso se tiró pesadamente sobre la pequeña cama junto a la minúscula ventana y se quedó recostado ahí silenciosamente hasta que el sudor se secó, dejando únicamente un débil rastro en su piel.

Exceptuando su cabello castaño que estaba ligeramente húmedo en la raíz, haciendo sentir su cabeza demasiado pesada. No se pudo mover de su posición en la cama.

Permaneció inmóvil como una estatua hasta que el sol se hubo metido y la ventana no era más que un pequeño cuadro negro. Poco después, su estómago rugió en protesta al haberse saltado tanto el almuerzo como la cena, pero su cerebro no podía procesar la información. Comida era lo último en su mente en estos momentos.

Mientras permanecía recostado durante interminables horas, todo lo que pudo recordar fue la última vez que habló con Junsu. Aún podía ver vívidamente la torcida e insegura sonrisa en el rostro de Junsu, la que forzaba cuando se sentía mucho menos que confiado. Claro está que Changmin no podía estar seguro de esto ya que en los últimos meses antes del incidente, Junsu había desarrollado nuevas expresiones y nuevas habilidades en actuación que Changmin no había visto antes.

Pero esa sonrisa se veía igual, a comparación de otras diferencias que comenzaron a aparecer en Junsu. Y el nervioso temblor en su voz había permanecido igual también.

- ¿Tienes algo que decirme, Changmin? – había preguntado, buscando los ojos de Changmin como si algo estuviese escondido ahí, alguna verdad.

Changmin, siendo bueno para esconder sus emociones, le había dado una gentil sonrisa como respuesta, segura y confiada. – No, nada. Te veo mañana.

Junsu nunca respondió, solo intentó devolver la sonrisa.

Ahora, cinco años después, Changmin se encontraba solo en la habitación de un motel, recordando esa insegura sonrisa.

Lo último que le había dado a Junsu fue ese momento.

La traición seguro era un arrepentimiento duradero.